Toda situación que es amenazadora para nuestra vida, provoca una respuesta automática del cuerpo: el estrés. En general se tiende a asimilar que el estrés es una consecuencia de circunstancias externas a nosotros, pero la verdad es que es un proceso de interacción entre los eventos del entorno y nuestras respuestas cognitivas, emocionales y físicas. Lo preocupante sucede cuando la respuesta al estrés se intensifica y mantiene en el tiempo, ya que tanto nuestra salud, relaciones personales y desempeño laboral o académico, se verán afectados.
Sintomas de estrés:
-Las más frecuentes
- Emociones: Ansiedad, miedo, cambios de ánimo, irritabilidad, confusión.
- Pensamientos: excesiva autocrítica, olvidos, tendencia de pensar en el fracaso, preocupación por el futuro, pensamientos repetitivos.
- Cambios físicos: Músculos contraídos, fatiga, malestar estomacal, problemas a la espalda, dolores de cabeza, perturbaciones del sueño, temblores.
- Conductas: Tartamudez, llantos, reacciones impulsivas, trato brusco a los demás, aumento en el consumo de tabaco, alcohol u otras drogas, aumento o disminución del apetito.
El cambio drástico que se vive al pasar de la enseñanza media a la Universidad, contribuye al estrés. Este está cambio dado por: dejar la casa, tener que viajar diariamente varios km, hacerse cargo de su economía. No se debe olvidar la responsabilidad académica a la cual debemos responder, las clases y las relaciones personales.
Para combatir el estrés, el primer paso es darse cuenta, a partir de lo anterior, todo queda en tus manos, hay diversas formas de controlar este germen, ¡Lo importante es que tengas conciencia de este problema para poder solucionarlo!.